1. Delimitación del objeto pericial
Acotamos qué hecho debe probarse, qué soporte existe y cuál es el riesgo real de impugnación.
Intervenimos cuando un procedimiento depende de chats, correos, discos duros, móviles, logs, accesos, metadatos o alteraciones digitales. No nos limitamos a mirar archivos: preparamos evidencia útil para abogado, cliente y juzgado.
Este servicio encaja en conflictos donde el soporte probatorio es digital y su autenticidad, trazabilidad o interpretación técnica va a ser discutida. La utilidad real aparece cuando la otra parte negará el origen, la integridad o el significado del dato.
Acotamos qué hecho debe probarse, qué soporte existe y cuál es el riesgo real de impugnación.
Indicamos cómo recogerla sin contaminarla y cuándo conviene clonado, extracción o custodia formal.
Contrastamos coherencia temporal, integridad, artefactos, logs, contexto técnico y consistencia documental.
El informe baja la complejidad técnica al lenguaje procesal sin perder trazabilidad ni fundamento.
Explicamos puntos débiles, preguntas previsibles y utilidad probatoria de cada hallazgo.
Si el procedimiento lo exige, defendemos la metodología y las conclusiones en sede judicial.
Sí. Revisamos metodología, premisas, consistencia técnica y alcance. En muchos asuntos la clave no es rehacer todo, sino detectar la debilidad procesal del informe contrario.
No. También intervenimos antes de demanda, en negociaciones privadas, compliance interno o preparación de estrategia probatoria con despacho.
Depende del caso. A veces sí; en otras basta con copia, exportación o preservación guiada. La decisión se toma según riesgo de pérdida, urgencia y objetivo procesal.
La pérdida de contexto, la manipulación involuntaria y los cambios en dispositivos o servicios en la nube degradan la prueba con rapidez. Si quieres, valoramos el asunto y te decimos si merece informe, preservación o simple revisión técnica.